Domotica inalámbrica

Domótica inalámbrica

Uno de los hándicaps que puede tener cualquier tecnología es el coste que provoca su implantación. En el caso de la domótica, un aspecto muy importante era la necesidad de cableado. Afortunadamente, esto ha cambiado y la mayoría de los equipos permiten comunicaciones inalámbricas, dando lugar así a la domótica inalámbrica.

¿Domótica inalámbrica con wifi?

El protocolo wifi dentro de la domótica inalámbrica

Debemos saber que la tecnología Wifi es un protocolo de comunicación inalámbrica. Por lo tanto, cuando se habla de domótica inalámbrica se dice que los equipos no utilizan cableado, pero no tienen por qué utilizar la tecnología Wifi.
La tecnología wifi está presente en nuestras casas en multitud de dispositivos: televisiones, tablets, móviles, etc. Sin embargo, utilizar wifi para domótica inalámbrica no es lo óptimo.

¿Por qué no utilizar Wifi en domótica?

La tecnología wifi tiene dos inconvenientes para implantar domótica:

  • Consumo alto de energía: esto obliga a que el dispositivo esté conectado a la red eléctrica. Por lo tanto, puede que no sea viable llegar con cable de alimentación al sitio en el que queremos instalar el equipo.
  • Saturación wifi: en entornos domésticos, donde la calidad de la red wifi es bastante mala, la saturación de la red wifi provoca que los dispositivos dejen de tener acceso a la red. Esto se puede mejorar desactivando la red wifi del router de nuestro operador e instalar equipos de mayor calidad.

Así, han surgido dos estándares dentro de la industria que solucionan este tipo de problemas y están orientados a la domótica.

Estándares de comunicación en domótica inalámbrica

Existen dos estándares: Zigbee y Z-wave. Ambos constan de dispositivos finales que capturan datos (sensor de temperatura) y transmiten los datos obtenidos a un concentrador o hub.
Pasemos a describirlos un poco a cada uno de ellos.

Zigbee

Domótica inalámbrica: Zigbee
  • Suelen funcionar dentro de los 2,4GHz (igual que la wifi)
  • Consumo eléctrico muy bajo. Los dispositivos pueden ir alimentados mediante una batería o pila.
  • El ancho de banda o tasa de datos que envía es baja. No necesita más porque los datos que envían realmente pesan muy poco. Por ejemplo, un sensor de temperatura sólo debe enviar cada cierto tiempo los grados que está detectando.
  • Red mallada: cada equipo zigbee puede retransmitir la información que envía otro dispositivo zigbee. Esto hace que el concentrador o hub Zigbee pueda estar lejos de un dispositivo y aun así recibir los datos de éste.
  • Documentación pública y accesible: https://zigbeealliance.org/

Z-Wave

Domótica inalámbrica: Z-wave
  • No utiliza la frecuencia 2,4GHz. Utiliza frecuencias más bajas siendo menos vulnerable a interferencias.
  • Consumo de energía muy bajo.
  • Ancho de banda bajo
  • Red mallada
  • Web oficial: https://z-wavealliance.org/

Producto propietario: Homekit

HomeKit

Por su parte, Apple también tiene su propia solución domótica denominada HomeKit. El protocolo es propietario y todos los equipos que lo implementan han sido autorizados por la propia Apple, de esta forma garantizan su correcto funcionamiento.
Su funcionamiento es similar a cómo lo hacen los dispositivos z-wave y zigbee: existe un concentrador o hub que se comunica con los distintos equipos y que sirve además para realizar configuraciones y recoger datos.

¿Y qué paso con el bluetooth?

Bluetooth: protocolo poco eficiente para la domótica inalámbrica

Si bien el protocolo bluetooth está mucho más implementado en cualquier dispositivo, tiene un inconveniente de cara a la domótica: la distancia de alcance.
Un sensor bluetooth necesita estar a menos de 15 metros de su hub para que éste pueda recibir los datos que está recolectando. Por otra parte, no permite construir una red mallada en donde cada dispositivo sirva de puente para llegar finalmente al hub.
Así, la utilización de este protocolo dentro de la domótica está en desuso.

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Espero que haya sido de tu interés. Seguimos.